LA LUNA DE LA MAGIA


Meditación Facilitada por Temple Inanna – Escuela Cosmosóphica

Aula Alpha


Meditación de Luna Llena

LA LUNA DE LA MAGIA


Introducción

Bienvenidos a este nuevo encuentro, una reunión para fortalecer los lazos con Gaia y fluir en las energías planetarias, esta vez en esta preciosa Luna de la Magia, la más próxima al Equinoccio de Otoño, que celebraremos el próximo día 21 de Septiembre.
Como ya sabemos, la Luna Llena está justo en el signo contrario al que se encuentra el Sol, en este caso el Sol está en el signo de Virgo, por lo que esta Luna de la Magia se encuentra en el enigmático signo de Piscis.
Si tuviéramos que poner un dato de valoración a la complejidad de una Luna, sería justamente esta, la de Piscis, la de mayor complejidad. Mucho se podría decir sobre esta posición lunar, tanto que no acabaríamos nunca. Para ser breves, si que afirmaremos que durante esta Luna en Piscis, es importante no desviarse de la realidad presente, pues es muy probable que sintamos el impulso de distraernos en otras realidades, sobre todo si ésta, la presente, no nos acaba de satisfacer. Esta sería una de las mayores habilidades piscianas, pero se agrava al ser algo inconsciente que es impulsado por la fuerza lunar y muy probablemente difícil de controlar. No obviemos que también esta Luna nos va a conectar con lo mágico, con aquello que aunque parezca insondable e incognoscible, podemos palparlo y sentirlo, con la certeza de que existe, sin siquiera necesidad de tener forma, porque la Luna en Piscis, lo sabe, y lo sabe porque lo intuye, porque lo vive como si fuera suyo y eso no le deja lugar para ninguna duda, aunque las dudas también sean propias de sus dicotomías. En resumen podemos asegurar que la Luna en Piscis es una Luna altamente creativa, muy intuitiva, muy sensible y sentida, que puede incluso hacerse suyo, lo que no es.
Así con toda esta fuerza lunar tan intensa y enigmática, comentar que antiguamente era tradicional que durante la noche de Luna Llena en el signo de Piscis, las mujeres principalmente y aquellos hombres que se considerasen a sí mismos altamente sensibles a las energías transpersonales, realizaban rituales mágicos, en los que se invocaban a los Espíritus de la Naturaleza y en el caso de los Chamanes, a los Tótems, pues se creía que la oscuridad y la fuerza oculta de esta Luna era muy propicia para cualquier tipo de invocación, e interconexión con el Más Allá, sobre todo cuando se trataba de abrir una puerta hacia la sanación, ya fuera personal, colectiva o incluso planetaria. El poder de esta Luna se consideraba tan grande, que los rituales estaban vetados a los principiantes, debido a que se consideraba incluso peligroso para ellos. El Más Allá en esta Luna está más activo y presente que en cualquier otro momento y muchas son las entidades de baja vibración astral, que esperan el momento en el que los imberbes y los ingenuos, tocan los poderes de la magia, aprovechando para atraparlos, manipularlos e incluso adherirse a sus campos áuricos. Aunque todo esto forma parte de antiguas supersticiones, si que cualquier intrusión en los mundos transpersonales, tiene que realizarse con la mayor de la responsabilidad y prudencia y siempre amparados por expertos en el tema.
Aclarado esto, podemos asegurar que la Luna Llena en Piscis es la Luna preferida de los Magos y las Brujas, tanto de los que practican magia blanca como de los que utilizan los poderes ocultos de la magia negra.
Aprovechemos esta fuerza lunar para conectar con nuestro poder transpersonal de forma responsable y sobre todo sabia. Permitamos que la magia se haga realidad.

Bienvenidos a la Luna de la Magia!!!

(pausa)

Comenzamos…
Nos colocamos en nuestro espacio sagrado…
Cerramos los ojos…
Relajamos el cuerpo, comenzando por las extremidades, tronco y cabeza…
Respiramos profundamente… tomando conciencia del viaje interior que vamos a iniciar…
Nos conectamos con nuestro ritmo de respiración… y nos armonizamos con él… sintiendo como con cada inspiración el aire penetra en todas nuestras células…
Y con cada exhalación liberamos toda la energía estancada de nuestro cuerpo…
Nos tomamos nuestro tiempo, respirando rítmicamente…

(pequeña pausa)

Anochece mientras caminamos por un sendero empedrado que nos conduce al interior de un hermoso Bosque. Hoy es un día especial, estamos citados a un encuentro mágico, en el que podremos compartir con todos, la inmensidad de la fuerza universal. Observamos como el camino está acompañado de preciosos abedules, también hay acacias, robles, encinas y hayas.
Comienza a refrescar, el sol se está filtrando a duras penas, entre los últimos claros. El cielo está despejado, se comienza a sentir la humedad, podemos oler la tierra y sentir como la energía de este poderoso elemento nutre nuestro Ser.
Si prestamos atención, comenzaremos a escuchar lejanos aullidos de lobos, nos emociona saber que estaremos acompañados de ellos y de su poder totémico, ellos son grandes guías espirituales y el camino en el que nos estamos adentrando, es un camino espiritual. De repente, advertimos que a pocos metros delante nuestro, se ha acercado una preciosa loba. Su pelaje es blanco y largo y sus ojos profundos y claros, nos observan como esperando que la sigamos. Nuestro corazón se engrandece, tan sólo con su presencia, ya podemos sentir el espíritu de libertad y la fuerza transpersonal, que nos transmite la sabiduría de la loba. Sin pensárnoslo la seguimos y tal y como nos decidimos, la loba comienza a correr, corremos tras ella, sentimos el espíritu de la loba tan fuerte que podemos confundirnos y sentir que somos ella. Corremos por el bosque, con su agilidad, con sus poderes, con sus ojos. Nos damos cuenta de que su mirada ve en otra dimensión, pues la luz del Bosque en sus ojos es diferente, aparecen colores que se desprenden de la vegetación, que con ojos humanos no es posible distinguirlos. Disfrutamos de este momento… corremos… corremos…

(pausa)

Aunque aparentemente la noche es oscura y cerrada, acompañados del corazón de la Loba nos parece que fuera pleno día. La belleza con la que miran sus ojos, se convierte en todo un descubrimiento, pues pese a poseer una conexión indestructible con la Luna, nunca hubiéramos imaginado que una noche en pleno Bosque manifestara tal caudal de luz y color. Empatizados con la Loba, sentimos como también se nos amplía el sentido del oído, de tal modo que podemos escuchar todo tipo de ruidos, procedentes de la vida activa del Reino Animal. Nos quedamos extasiados disfrutando de la vida nocturna del Bosque, de esa divina fuente de magia que estamos pudiendo hacer presente y que nos ofrece la certeza de que si nos lo permitimos, vamos a poder vivir realidades que de otro modo serían intangibles. Sentimos el poder de nuestra magia, de que nuestro Ser, además de habitar en un mundo racional, también lo hace en otros mundos. Sentimos la libertad que nos da el poder manifestarnos en el mundo de lo transpersonal, donde todo es posible y todo es visible, con los ojos de la intuición.
En este estado de gran amplitud perceptiva, decidimos experimentar nuestras dotes de clarividencia y clariaudencia, por lo que con los brazos extendidos y el corazón abierto, nos entregamos a los abismos del Bosque, para que nos continúen conduciendo, mientras nuestra nueva gran guía lobezna, sigue con nosotros, observándonos, acompañándonos, dotándonos de su esencia de libertad individual, sin por ello olvidar que pertenecemos a la manada y que con todos ellos formamos una gran familia, que sabe crear un hermoso hogar. Nos permitimos la libertad y sin más nos abrimos a la novedad que estamos eligiendo. Sentimos el poder de la libertad, nos imbuimos de este sentimiento, nada ni nadie nos puede limitar. Somos seres libres que habitamos en un mundo libre. Sentimos profundamente el grito interior de nuestra gran alma. Puede sentirse libre y lo hace. Somos libres. La Loba se pone a aullar ante la blanca Luna, aullamos con ella, sentimos nuestro aullido interior, es un aullido de libertad y de agradecimiento. Aullamos… aullamos… aullamos…

(pausa)

Sin darnos cuenta hemos alcanzado una amplia Bahía, rodeada de altozanos rocosos, nos encontramos en uno de ellos, desde donde podemos otear la inmensidad del mar que se abre ante nuestros ojos. La Luna inunda las aguas, invitándonos a entrar en su oscuridad. Sabemos que bañarnos en esta Bahía es algo especial, pues se trata de una iniciación, de un ritual que nuestros ancestros hacían para sentirse doctos en sabiduría, las aguas de la Bahía que con su luz, ilumina la Luna, son aguas negras que solamente pueden disfrutarse a ciegas. Nos sentimos preparados para el baño. Sentimos que las aguas van a abrazarnos, sentimos su poder de atracción y sin más comenzamos a descender por el altozano hasta alcanzar la playa. Ahora, desde la playa, si miramos tierra, podemos ver los límites del Bosque y como la magia se extiende entre los elementos, si antes era el poder de la tierra, ahora es el poder de las aguas la que nos ofrecerá su magia.
Nos desnudamos completamente, es una iniciación, no podemos llevar ninguna prenda con nosotros, ni abalorios, nada. Nos hacemos conscientes de que cuando salgamos del agua seremos otros. Estamos decididos. Entramos en el oscuro mar de la Bahía, sin más, dejamos que las olas laman nuestra piel, sentimos la frescura, la sal, la negrura y seguimos entrando, más y más, hasta que no hacemos pie. Sentimos la necesidad de bracear en dirección al horizonte sin reparar en nada más, solos con nosotros mismos y el azabache mar. Nos dejamos llevar por la marea, confiamos en el poder del mar. Flotamos… nos entregamos… nos disolvemos en la inmensidad del océano…

(pausa)

De repente, una precisa nube aparece, ocultando la plateada silueta lunar, hasta el mismo cielo queda en absoluta oscuridad. No tememos nada, sabemos que estamos en manos del poder de las aguas y que una vez hemos tenido el valor de llegar hasta aquí, vamos a poder conectarnos con nuestro aspecto arquetípico de La Sacerdotisa y que como iniciados en las artes de la magia, sabemos que con este ejercicio estamos cruzando por el valle de nuestra propia inconsciencia. Nos sentimos seguros, sentimos nuestra capacidad de entrega y nuestra confianza en La Luna, esa hermosa Luna Llena que ni siquiera es visible.

De repente, una sacudida nos zarandea, algo muy poderoso parece que nos arrastra corriente abajo, a tal velocidad que intentamos luchar para evitarlo, nos resistimos, aparece la memoria de nuestros ancestros, de nuestras vidas pasadas, de todo lo que nos causó temor y miedo, de todo lo que todavía no habíamos madurado y nos hacía sentir pequeños. Sentimos La Muerte de cerca, como un gran caos interno nos envuelve, como esa muerte que es inevitable, nos acoge. Luchamos contra ese maremoto de sentimientos, es como si las emociones nos atropellaran con el recuerdo, sentimos angustia que sabemos que tenemos que liberar, y para ello sólo hay un remedio, si seguimos resistiéndonos, si continuamos luchando jamás acabaremos con el dolor de la memoria del pasado. Estamos agotados, extenuados, sabemos que el mar nos está haciendo conscientes de nuestras emociones más bajas. Sabemos que es el momento de pararlas. Sólo tenemos que dejar de luchar y dejarnos llevar por la oportunidad que nos ofrece este mar.
Decidimos no luchar contra el abismo al que nos arrastra el mar. Nos dejamos acompañar por ese extraño vórtice, entramos en él. Sentimos el torbellino marino y como nos encontramos en su centro, la poderosa fuerza nos arrastra hacia la oscuridad del fondo del océano, no podemos ver nada. Es justo en este instante, en el mismo momento en el que decidimos entregarnos, cuando La Fuerza interior emerge, es tan poderosa que nos parece haber entrado en el mismo corazón de la Diosa. Un silencio sepulcral se abre en la sede de nuestra alma. Nuestro corazón se silencia. Todo es pura calma, ha penetrado, La Templanza.
Sentimos nuestro corazón silente y como la Diosa desde ese silencio, encarna…

(pausa)

Bajo las profundas aguas, podemos observar un lucero, es una estrella que parece querer hablarnos. Nuestro corazón en silencio se conecta con La Estrella, su luz intensa nos penetra, nos cubre con un halo que no pertenece a este mundo, pues este poder sólo vive en el mundo de ella. Sentimos el mensaje de la estrella, de esa luz imperecedera que tal y como nos cubre, nos eleva a las dimensiones en las que se encuentra la dicha que culmina en su eterna sabiduría.
Somos conscientes de que la luz de la estrella sólo es visible con los ojos silentes del corazón que murió como lo que era y que forjó la fuerza interna suficiente para que la templanza se apoderara del alma y desde lo más oscuro y silente pudiera dar con la luz imperturbable que sólo puede encontrarse tras cruzar todas las fronteras. Ahora sabemos que solamente es a través de la Luna desde donde puede llegarse y que este sendero que iniciamos en el Bosque cobra sentido.
Tal y como nos hacemos conscientes de ello, la fuerza del vórtice nos devuelve a la superficie del mar. Ahí está la Luna, recordándonos nuestros tesoros internos y que allí dentro, no todo es dolor y sufrimiento, que la memoria puede convertirse en nuestro gran tesoro.
Y al verla una hermosa oración surge de nuestro interior, la recitamos:

Dama que en la mañana duerme,
que en la noche me advierte,
sobre todo lo que la diosa presiente.
Dama que en el día se esconde,
que en la noche me atiende,
para explicarme sin palabras
todo lo que la diosa no habla.
Dama, dulce y blanca
entronada en las noches estrelladas,
destronada en el amanecer,
todas las mañanas,
y hoy más que nunca,
siquiera te dejas ver.
Dama, quiero hacerte saber,
que yo hoy, soy tu corazón, tú luz y tu piel.
Ven, mírame,
de blanca, de gris y de azul,
tan bella y mágica como lo eres tú.

(pausa)

Es el momento de salir del mar, regresar a la playa de la Bahía y hacerlo con toda nuestra sabiduría a flor de piel, portando el halo que nos ha sido entregado, reconociendo nuestra belleza interior y la riqueza del pasado. Es el momento de sentirnos poderosos y poderosas, de saber que somos mágicos seres insondables, que podemos crear múltiples realidades y habitar en ellas pese a que éstas no sean racionales.
Comenzamos a hacer pie. Caminamos lentamente, paso a paso, empoderados, con la certeza de sostener el cetro de poder. Nos sentimos reinas, nos sentimos tal que La Emperatriz. Augustas, generosas, poderosas desde la raíz.
De repente nos parece observar a alguien que se acerca a nuestro encuentro. Es una silueta de mujer, su energía es lunar, parece enigmática, negra, oscura y mágica. Conforme se acerca la comenzamos a reconocer, se trata de ella de la luna negra encarnada, se trata de Lilith, la verdadera. Sentimos puro amor por ella, por su magia, por su sabiduría y elegancia, por su halo de divinidad, de libertad y de alegría. Nos abrazamos. Nos miramos fijamente a los ojos. Nos envolvemos la una de la otra, nos sentimos una con la Diosa. Sonreímos. El mar sigue lamiendo nuestros pies, la Luna sonríe con nosotras. Lilith nos entrega un papiro y nos pide que lo leamos al amanecer, a la sombra del Sicomoro.
Tomamos el papiro y tras vestirnos, regresamos al altozano, allí donde podemos ver que la loba nos está esperando. Nos unimos de nuevo a la loba, y apretamos a correr por el bosque con el papiro en nuestras manos.
De repente aparecemos en un claro que curiosamente está lleno de otras mujeres y hombres que también han sido iniciados y conducidos por la manada de lobos hasta la sombra del gran Sicomoro. Conforme vamos llegando, vamos sentándonos alrededor del árbol, todo está en silencio, esperando que amanezca.

Amanece y de acuerdo al mensaje de Lilith desenrollamos el papiro para saber qué nos tiene que decir. Una anciana se levanta y lee estas palabras:

Vive y habita la mariposa en una montaña boscosa, donde los soles se fragmentan, para crear divinas estelas que más tarde se descomprondrán en perfectas Estrellas, que en el Cielo de Nut brillarán, para que quienes desde la tierra las puedan divisar, sepan que nunca el sol, dejó de brillar por ellos y que en las montañas donde los bosques encuentran su nombre, las damas con cuernos de vaca, siempre sostendrán la divina presencia solar en sus cabezas, pues ellas y sólo ellas, saben cómo alimentar las extensas Cordilleras por las que cada día el astro solar se elevará. Será entonces cuando la bella Isis nos vendrá a buscar y jamás volveremos a olvidar todo lo que en esas tierras pudimos sembrar. Ahora, este, el Templo de Seshat, recoge cada libro con nombre propio que sus autores dejaron escrito y que si quieren recordar, podrán abrirlo, y recuperar los manuscritos antes de que el Sicomoro agote su sombra y duerma para toda la eternidad.
(pausa)

Sentimos que el proceso de iniciación lunar ha finalizado, que la magia se nos ha desvelado y que a partir de hoy no seremos los mismos, pues la Diosa ha encarnado en todas nosotras. Nos permitimos respirar esta intensa vivencia, mientras decidimos regresar. Lentamente a nuestro ritmo. Paso a paso. Sin olvidar nuestra condición humana, ni nuestra divinidad.
Conscientes de la unión con nosotros mismos en nuestra dimensionalidad y de la unión con la tribu, vamos regresando, tomando consciencia de todo lo vivido y de la voluntad del Espíritu de Libertad, agradecidos por la compañía de la Loba y su generosidad.
Poco a poco, tomamos consciencia de nuestro cuerpo…
Integrados en la nueva vibración y conectados profundamente a Gaia, ya podemos de regresar, lentamente, a nuestro ritmo…
Sentimos las extremidades…El tronco y la cabeza…
Y poco apoco vamos abriendo los ojos…
Bienvenidos a la vida consciente y a la vida presente!!!


Texto y narración a cargo de Núria Gómez y Karme Millán

TEMPLE INANNA